Hablar de lactancia materna implica mucho más que abordar alimentación y salud. En las comunidades originarias, esta práctica está ligada al territorio, la cultura, la memoria colectiva y las redes de apoyo que acompañan a las mujeres desde el embarazo hasta la crianza. Bajo esta mirada, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) abrió un espacio para escuchar experiencias y saberes comunitarios en torno a los primeros cuidados.
A través de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados, la institución realizó el conversatorio “Primeros cuidados: diálogos sobre lactancia en comunidades originarias”, encuentro que reunió a integrantes de la comunidad universitaria, representantes de pueblos indígenas y especialistas para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las mujeres durante la lactancia y sobre la necesidad de construir respuestas acordes con las realidades de cada territorio.
El encuentro colocó en el centro las voces de las mujeres y el conocimiento de quienes históricamente han participado en las tareas de cuidado. Madres, abuelas, hermanas, cuidadoras y, de manera particular, parteras indígenas forman parte de una red de conocimientos que ha permitido transmitir prácticas relacionadas con el embarazo, el parto, el puerperio, la lactancia y la crianza.
Durante su participación, la titular de la Secretaría de Igualdad Sustantiva y Cuidados, Norma Baca Tavira, señaló que los cuidados constituyen un trabajo indispensable para sostener la vida y, por ello, no pueden continuar considerándose una responsabilidad exclusiva de las mujeres.
Desde esta perspectiva, explicó que para favorecer la lactancia se requieren condiciones que van más allá de la decisión individual: descanso, alimentación adecuada, atención a la salud, información confiable y acompañamiento de las familias, las comunidades y las instituciones.
Acompañada por la presidenta de la Comisión Legislativa de Asuntos Indígenas del Estado de México, Leticia Mejía García, Baca Tavira destacó que las experiencias de las mujeres están estrechamente relacionadas con el lugar donde viven. En los territorios convergen lenguas, costumbres, formas de organización y conocimientos tradicionales que dan sentido a las prácticas de cuidado.
La funcionaria planteó, además, la necesidad de establecer un diálogo respetuoso entre los conocimientos especializados y los saberes comunitarios. Lejos de considerar estos últimos como prácticas del pasado, señaló la importancia de reconocerlos como parte de la memoria y experiencia colectiva de los pueblos originarios.
Uno de los puntos centrales del encuentro fue evitar que la promoción de la lactancia se convierta en una fuente de presión o juicio hacia las mujeres. Baca Tavira enfatizó que fomentar esta práctica debe partir de la información, el acompañamiento y el respeto a las decisiones y autonomía de cada mujer.
La dimensión cultural también estuvo presente en la intervención de Leticia Mejía García, quien destacó el orgullo de pertenecer a los pueblos originarios y refrendó su compromiso para impulsar, desde el ámbito legislativo, políticas públicas que reconozcan y garanticen los derechos de las comunidades indígenas.
La legisladora subrayó que la protección de esos derechos debe avanzar de manera paralela al reconocimiento de la riqueza cultural y étnica que forma parte de la identidad del Estado de México.
Por su parte, José Manuel Garduño González, director del Plantel “Isidro Fabela Alfaro” de la Escuela Preparatoria, destacó que la UAEMéx busca acercar sus acciones a las comunidades para conocer directamente sus realidades y contribuir a la construcción de estrategias pertinentes, sensibles y respetuosas de la diversidad cultural.
El conversatorio se desarrolló en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, conmemorado cada 9 de agosto, y contó con la participación de Miriam López Hernández, doctora por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México; Mindalay Plata García, responsable de la Clínica de Lactancia Materna de la Clínica de Maternidad Atlacomulco, y Sandra Cárdenas Piña, responsable de Medicina Preventiva y de la Sala de Lactancia de la Universidad Intercultural del Estado de México.
Las especialistas coincidieron en que fortalecer la lactancia materna requiere una visión integral y comunitaria. En particular, destacaron la importancia de reconocer el papel de las parteras indígenas, quienes mediante conocimientos transmitidos de generación en generación acompañan los nacimientos, contribuyen al cuidado de la salud y mantienen vigentes prácticas fundamentales para el bienestar colectivo.
Más allá de la lactancia, el encuentro planteó una discusión sobre quiénes cuidan, cómo se distribuyen esas responsabilidades y qué papel deben asumir las instituciones. La conclusión implícita fue que escuchar a las comunidades resulta indispensable para diseñar acciones que no sean ajenas a sus contextos.
Con estos espacios de diálogo, la UAEMéx busca fortalecer su presencia en los territorios y reafirmar su compromiso con los derechos de los pueblos originarios. La apuesta coloca la escucha, la cercanía y el respeto a la diversidad cultural como herramientas para construir redes de cuidado corresponsables y avanzar hacia una igualdad sustantiva.

