La senadora del PRI por Sinaloa, Paloma Sánchez, lanzó un severo cuestionamiento tras el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura del estado, al considerar que la reincorporación del mandatario demuestra, a su juicio, que en Morena existe espacio para políticos señalados por presuntos vínculos con organizaciones criminales. En un mensaje difundido en video, la legisladora afirmó que “el narco gobierna México” y sostuvo que Sinaloa queda nuevamente bajo el mando de un gobernador al que Estados Unidos acusó formalmente de mantener vínculos con el Cártel de Sinaloa y con la facción de Los Chapitos.
El Departamento de Justicia estadounidense informó el 29 de abril de 2026 que Rocha Moya fue incluido, junto con otros nueve funcionarios y exfuncionarios sinaloenses, en una acusación por delitos relacionados con narcotráfico y armas; el expediente sostiene que los acusados presuntamente conspiraron con dirigentes del cártel a cambio de apoyo político y sobornos.
Sánchez cuestionó que, después de esos señalamientos, Rocha Moya haya podido retomar el cargo tras 112 días de licencia, periodo durante el cual compareció ante la Fiscalía General de la República y sostuvo que las acusaciones estadounidenses son falsas y políticamente motivadas. La acusación de Estados Unidos, sin embargo, contiene señalamientos particularmente graves: sostiene que durante la campaña de 2021 dirigentes de Los Chapitos habrían ofrecido apoyo para favorecer su triunfo y que, posteriormente, Rocha Moya habría acordado garantizar condiciones para que esa facción operara con protección de autoridades estatales; se trata de alegaciones contenidas en una acusación penal estadounidense, no de hechos que hayan sido acreditados mediante una sentencia.
Para la senadora priista, el retorno del gobernador representa una señal de impunidad y un agravio para los sinaloenses que padecen la violencia derivada de la disputa entre grupos criminales. “Sinaloa, lamento decirles con profunda tristeza que tenemos a un capo criminal al frente del estado”, afirmó Sánchez, endureciendo así la confrontación política con el gobernador y con Morena. El regreso de Rocha Moya, mientras tanto, mantiene abierto un expediente que trasciende la política local y coloca nuevamente a Sinaloa en el centro de la disputa entre las investigaciones mexicanas y los señalamientos judiciales de Estados Unidos.

