En un escenario marcado por la creciente velocidad de circulación de las noticias, la transformación de las audiencias y el avance de las herramientas de inteligencia artificial, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) abrió un espacio de reflexión sobre los desafíos que enfrenta el periodismo crítico en México.

Durante la conferencia magistral “Periodismo crítico en México: desinformación, violencia y resistencia”, la especialista en comunicación política y libertad de expresión Julieta Alejandra Brambila Ramírez analizó los principales obstáculos que enfrenta actualmente el ejercicio periodístico, entre ellos la pérdida de confianza de las audiencias, la violencia contra quienes ejercen esta profesión y los efectos de la inteligencia artificial generativa en la producción y circulación de contenidos.

La actividad, organizada por la Dirección General de Comunicación Social Universitaria con motivo del Día Internacional de la y el Periodista, se llevó a cabo en la Sala “Dr. Gustavo Baz” del Edificio de Rectoría y reunió a estudiantes, docentes, editores y profesionales de los medios de comunicación. El encuentro permitió poner sobre la mesa la importancia de la libertad de expresión y del derecho de la sociedad a recibir información confiable.

Al participar en la conferencia, la rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, destacó la necesidad de contar con un periodismo capaz de explicar la realidad, cuestionar los discursos públicos e investigar los hechos.

“Hoy, más que nunca, necesitamos un periodismo que nos ayude a entender lo que está pasando, que cuestione, que investigue y, sobre todo, que nos permita distinguir entre información y desinformación”, afirmó.

La rectora subrayó además el papel de las universidades públicas en la generación de espacios para el diálogo y el fortalecimiento del pensamiento crítico. En este sentido, consideró que reconocer la labor de las y los periodistas implica también defender una práctica profesional, ética y comprometida con la sociedad, así como la democracia y el derecho a estar informados.

Por su parte, la directora general de Comunicación Social Universitaria de la UAEMéx, María Fernanda Valdés Figueroa, señaló que el periodismo y la libertad de expresión constituyen elementos indispensables para la vida democrática. Frente al crecimiento de contenidos engañosos, sostuvo, resulta fundamental recuperar una práctica periodística basada en la evidencia.

Advirtió que la dificultad de distinguir entre hechos, mentiras, investigaciones periodísticas y propaganda puede afectar directamente la capacidad de la ciudadanía para tomar decisiones informadas. Por ello, explicó, el periodismo crítico debe mantener como principios la investigación, el contraste de versiones y la comprobación de los discursos mediante evidencia.

La confianza, uno de los principales retos

Durante su intervención, Brambila Ramírez expuso que el periodismo mexicano se desarrolla en un contexto de cambios profundos en las formas de consumir información. La rapidez con que las noticias circulan y la transformación de las audiencias obligan a los medios a replantear sus prácticas sin abandonar los principios fundamentales del oficio.

La especialista refirió que únicamente 31 por ciento de la población manifiesta confiar en la prensa la mayor parte del tiempo, un indicador que representa un desafío para los medios y para quienes trabajan en ellos.

Ante esta situación, planteó que recuperar la credibilidad pasa necesariamente por colocar nuevamente la evidencia en el centro del trabajo periodístico y comprender las nuevas necesidades de las audiencias. La confianza, desde esta perspectiva, no puede construirse únicamente a partir de la velocidad para publicar, sino mediante procesos de investigación, verificación y responsabilidad profesional.

Violencia y precariedad condicionan el ejercicio periodístico

Otro de los ejes de la conferencia fue la violencia que enfrentan las y los periodistas en México. Brambila Ramírez señaló que las condiciones de seguridad, económicas y laborales no son iguales para quienes ejercen el periodismo, situación que puede limitar su capacidad para investigar y publicar información de interés público.

Estas desigualdades, explicó, también repercuten en la posibilidad de realizar el trabajo periodístico de manera segura y con las condiciones necesarias para desarrollar investigaciones de largo alcance.

En este contexto, destacó la relevancia de los medios locales, periodistas independientes y personas que documentan acontecimientos en sus propias comunidades. Para la especialista, estos actores desempeñan un papel fundamental en la construcción de información de interés público y requieren redes de colaboración y cuidado que permitan enfrentar los riesgos asociados con la profesión.

Inteligencia artificial: amenaza y oportunidad

La llegada de la inteligencia artificial generativa representa otro de los grandes cambios para el periodismo. Las herramientas actuales son capaces de producir textos, imágenes y audios cada vez más convincentes, una capacidad que puede facilitar la creación y propagación de contenidos falsos o manipulados.

Brambila Ramírez advirtió que este escenario incrementa los riesgos relacionados con la desinformación, pero también reconoció que la inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta útil para determinadas tareas periodísticas cuando se emplea de manera responsable.

La especialista consideró que algunas actividades vinculadas con la producción de notas diarias, trabajos de escritorio repetitivos o contenidos orientados principalmente al tráfico y al consumo inmediato podrían ser automatizadas. Sin embargo, sostuvo que existen dimensiones esenciales del periodismo que difícilmente pueden ser sustituidas por estas tecnologías.

Entre ellas mencionó la empatía y el razonamiento que permite a una persona periodista comprender un acontecimiento, identificar su relevancia y decidir de qué manera explicarlo a la sociedad.

Más allá de la tecnología, el mensaje central de la conferencia fue que el futuro del periodismo dependerá también de su capacidad para mantener una relación responsable con las audiencias y defender la investigación como una herramienta para comprender la realidad.

Resistir también es hacer periodismo

Al concluir su participación, Julieta Brambila planteó que la resistencia periodística no consiste únicamente en permanecer dentro de la profesión pese a las dificultades. También significa conservar la voluntad de preguntar, investigar y documentar aquello que ocurre, incluso en contextos adversos.

La resistencia, añadió, se expresa particularmente en los medios locales, en el trabajo de periodistas independientes y en quienes registran los acontecimientos de sus comunidades.

En este sentido, llamó a fortalecer las redes de colaboración y cuidado entre quienes ejercen el periodismo y a explorar nuevas formas de innovación y diversificación.

“Resistir también es hacer periodismo. ¿Cómo se resiste? Colaborando, cuidando, innovando y diversificando”, concluyó.