RÍO HONDO, Q. Roo.- En su primer año, el Programa Sembrando Vida en Quintana Roo ha propiciado la deforestación de alrededor de 10 mil hectáreas de selva, principalmente en ejidos del sur del Estado, acabando con la flora y la fauna protegida.

Cristóbal Uc Medina, presidente de la Sociedad de Ejidos Forestales de Quintana Roo, señaló que en la primera etapa del Programa de Comunidades Sustentables “Sembrando Vida”, también se ha deforestado más terreno que el deforestado en la última década por taladores clandestinos.

Dijo que si bien la idea del programa es atender dos de las problemáticas más fuertes que existen en el campo, pobreza rural y degradación ambiental, solo se ha cumplido la primera, pues ahora a los campesinos se les paga a cambio de que deforesten.

“Se ha detectado que en los ejidos, con tal de contar con el área para sembrar árboles frutales, la gente deforesta con el consentimiento del gobierno federal”, refirió.

Ejemplificó el caso de los campesinos que la ribera del río Hondo, donde la mayoría de terrenos están ocupados por caña de azúcar, y en vez de quitar la caña y sembrar frutales, talan más selva virgen para poder acceder a los cinco mil pesos mensuales que da Sembrando Vida.

“Si bien la idea del Programa no es mala, la aplicación está acabando con miles de especies de flora y fauna protegidas o en peligro de extinción”, comentó el presidente de la Sociedad de Ejidos Forestales.

Cabe mencionar que en su inicio el programa contemplaba la inversión de 300 millones de pesos, para reactivar 12 mil 500 hectáreas en el Estado, generando 5 mil empleos directos permanentes, en el que podrán participar propietarios de tierras ejidales, comunales o pequeña propiedad. Para acceder al programa el campesino debe tener 2.5 hectáreas disponibles para la reforestación.

Sembrando Vida ya opera en ocho estados: Chiapas, Tabasco, Veracruz, Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Durango y Puebla. Hasta ahora, ha beneficiado a 224 mil personas, incluidos 200 migrantes.

Fuente: Carlos Castillo/SIPSE