Querétaro, Qro. El gobernador del estado, Francisco Domínguez Servién destacó durante su quinto informe de gobierno que ha sido escuchado y “en más de una ocasión ha habido acuerdos con el gobierno federal” para enfatizar que no busca que le regalen “nada: sólo que no obstaculicen nuestro avance”, al tiempo de anunciar que este lunes Querétaro pasará al color amarillo en el semáforo epidemiológico federal.

Manifestó que el país vive momentos de incertidumbre ante un sentimiento de abandono porque “se intuye improvisación, desconexión, escasez de creatividad y de autocrítica” ante 720 mil personas con el virus y 76 mil muertes, así como la pérdida de 20 millones de empleos y 12 millones de personas estarán en pobreza en el país este año.

Se corre el riesgo de que la muerte de personas por Covid 19 se normalice y “la enfermedad de los demás ya no nos importe”. Por eso consideró que es momento de corregir porque la pandemia aceleró el proceso de destrucción de la confianza, la convivencia y la unidad nacional al exhortar a los ciudadanos a mantenerse unidos y cerrar filas.

En la sede del Poder Legislativo, Francisco Domínguez no mencionó a lo largo de una hora de su discurso algo relacionado a los video escándalos que involucraron a uno de sus colaboradores más cercanos y agradeció que en los “momentos oscuros” por la pandemia de Covid 19, no estuvo solo, pues contó con la entrega de todo su equipo de colaboradores y los integrantes del Comité Técnico en salud. “Ustedes demostraron que la eficiencia es igual de importante que la honradez”, expresó.

Destacó que las instituciones deben estar protegidas y la investidura presidencial debe ser respetada. A lo largo de los meses de la emergencia sanitaria consideró que no fue la excepción, pues “la voz de Querétaro ha sido escuchada y en más de una ocasión ha facilitado acuerdos entre los estados y el gobierno federal”.

Calificó como “el más complejo desafío” de su vida, enfrentar la crisis de salud y económica por la pandemia, que enfrentó “hombro con hombro” con todos los sectores de la sociedad en coordinación con autoridades federales, al tiempo que destacó la devoción y el heroísmo de los trabajadores de la salud por salvar vidas durante la emergencia sanitaria.

Ante la “desventura” consideró que no debe existir lugar para la partidización y la exclusión, por eso se anticipó a los acontecimientos con la reconversión hospitalaria y entregó apoyos económicos para retomar el crecimiento económico. “Para el gobierno de Querétaro, la quiebra de los negocios familiares no es una opción. Aquí no”, enfatizó.

Manifestó que no se debe tener miedo a la inversión como una vía para llevar justicia y equidad a los necesitados, además de tener la obligación de financiar proyectos que generen bien común, pues “obras sin sentido, arrasan con el propósito de ser austeros, pues se convierten en dinero perdido”.

El quinto informe de Domínguez Servién, fue entregado en sesión solemne de la Legislatura local con escaso número de invitados especiales en donde no hubo gobernadores de otras entidades del país, y como ex gobernadores estuvieron el priista Enrique Burgos García (1991-1997) y el panista, Ignacio Loyola Vera (1997-2003).

Fuente: La Jornada