Todas las economías estatales de México colapsaron en el segundo trimestre del año, pero destacan las ubicadas en las penínsulas del país, donde la actividad económica se centra en el turismo internacional, mostró el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con los cierres iniciados en abril, que buscaban reducir la velocidad a la que se contagia Covid-19, la economía de Quintana Roo fue la más golpeada, al haberse contraído 38.2 por ciento en el segundo trimestre, respecto a los tres primeros meses de 2020.

Seguido de ella, la actividad económica en Baja California Sur se redujo 37.9 por ciento, también en cifras desestacionalizadas, evidenció el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE).

Puebla, donde se concentran algunas de las productoras automotrices en el país, registró una caída de 27.8 por ciento y en menor medida, Aguascalientes, Coahuila, Guanajuato, Guerrero, Morelos, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas vieron la pérdida de al menos un quinto de la actividad económica.

Todas los estados se contrajeron entre abril y junio, pero Tabasco fue el menos vapuleado. La actividad económica que desde 2016 venía en picada, tuvo un contrapunto el año pasado con el inicio de la refinería de Dos Bocas. Si bien, de un trimestre a otro se contrajo 7.3 por ciento, lo menos que cualquier otro estado, fue el único con crecimiento a tasa anual.

Inegi reportó que mientras la economía de Tabasco creció 1.5 por ciento con cifras desestacionalizadas, respecto al segundo trimestre de 2019, el resto de las economías estatales resintió con decrecimientos la pandemia de Covid-19.

De nueva cuenta destacan Baja California Sur y Quintana Roo, donde las contracciones anuales son de 42.5 y 40.6 por ciento, respectivamente. De acuerdo con el ITAEE, a ellos siguieron contracciones de 29.4 por ciento en Puebla; de 26.3 por ciento en Coahuila; de 23.7 en Morelos; 23.3 en Aguascalientes, 23.1 por ciento en Nayarit y 23 en Querétaro, como las más altas.

Fuente: La jornada