La escritora mexicana Sabina Berman reconoció que la decisión de visibilizar el acoso laboral dentro del programa John & Sabina de  Canal 11 estuvo motivada por una realidad que experimentan las mujeres en el espacio de trabajo.

“Pensé, soy franca, en mis sobrinas o en las mujeres jóvenes que pasan en sus trabajos acosos laborales idénticos o presiones iguales. Y decidí muy conscientemente regalarles una imagen para recordar en esos momentos difíciles. Decidí volver todo evidente, decidí parar el acoso laboral”, relató la escritora en la mesa de análisis que comparte con Denise Dresser en el noticiero matutino de Aristegui Noticias.

La dramaturga y directora explicó que la situación dentro del programa está clasificada jurídicamente como “acoso laboral horizontal”. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos define este tipo de acoso como la serie de comportamientos hostiles en el ambiente de trabajo que tienen “el objetivo de intimidar, opacar, aplanar, amedrentar o consumir emocional o intelectualmente (o moralmente)” a un compañero de trabajo con la misma jerarquía ocupacional.

En el caso del programa John & Sabina, ella relata que, en el transcurso del último año, John Ackerman había estado realizando acciones cada vez más opresivas. “Yo acudí a Canal 11 para decirles ‘oigan, esto ha llegado a extremos muy graves, John ya no me deja hablar, se apoderó de la conducción editorial del programa. Ya no puedo opinar sobre a quién invitamos ni sobre los temas que tratamos’”, relató Berman.

También recordó que los directivos del canal le dijeron que la respaldarían. Supuestamente iban a hablar con Ackerman para recordarle que el espacio estaba conducido por los dos y que él no tenía la dirección única del diálogo, que ésta era compartida.

Al final, John no dio señales de haber escuchado la observación o de que le importara, porque su comportamiento fue abiertamente violento cuando ignoró a Sabina frente al secretario de Educación, Esteban Moctezuma. Además, lo hizo cuando ella propuso iniciar una conversación sobre la represión policial que sufrieron las manifestaciones contra el feminicidio en Cancún, Quintana Roo.

El funcionario no dijo nada y cuando Sabina le cuestionó sobre el acoso sistemático, se conformó con decirle que alzara la voz, porque “John es un hombre sensible”.

De acuerdo con la autora, ese mismo día Ackerman renunció al programa. “Dijo que ya no haría más el programa, que estaba incómodo. O sea que ya no le gustó el formato igualitario y después, cuando pasó el programa al aire, ya no estaba la renuncia de John. Fue editada y John grabó de nuevo la parte final”, narró Berman frente a Aristegui y Dresser.

Reflexionó sobre la postura de Ackerman y lo calificó como “alguien muy duro ideológicamente y cuando digo ‘duro’ es ‘intolerante’ […] Es una voluntad de poder que les está sobrando (a los duros), excediéndose a sí mismos, a la realidad y quieren conquistar todos los espacios que puedan rápidamente. Y en el camino disfrazan esa voluntad de poder con lenguaje ideológico, le cuelgan ‘4T’, ‘neoliberal’, ‘democracia’”.

Tras la controversia, muchas mujeres en redes sociales buscaron solidarizarse con Berman y apoyar la denuncia de los agresores en el espacio de trabajo.

Por su parte, el Canal 11, estación de televisión pública, comunicó que daría por terminado el programa y anunció que estaba preparando un nuevo segmento de opinión conducido por John Ackerman. La decisión salomónica, como la calificó Berman, también fue criticada porque no hace nada para educar (un espacio público del Instituto Politécnico Nacional), visibilizar, denunciar o resolver el acoso laboral que tuvo lugar en su institución tanto y en vivo frente a las cámaras.

Fuente: Infobae América