El diputado Rigoberto Mares Aguilar (PAN) demandó al Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) dar “piso parejo” en las opciones de financiamiento y rescate de empresas, tal y como fue con Argos Comunicación, de Epigmenio Ibarra.

“Hasta diciembre del 2020, el reporte oficial del Inegi daba por hecho que eran un millón de Mipymes que habían desaparecido por la epidemia, algo que el gobierno de Morena sólo miró y no actuó”, aseveró en un comunicado.

En este momento, dijo Mares Aguilar, ya que el presidente de México está financiando empresas, que sea parejo e instruya otorgar créditos y garantías al resto de empresarios, como fue el caso de Epigmenio Ibarra, quien buscó subsistir y generar empleos, y la 4T le ayudó.

“Pareciera que ser amigo del Presidente y regalarle flores por medio de una televisión o en redes sociales, se traduce en ser candidato y tener beneficios económicos de la esfera del poder”, acusó.

Sostuvo que hay más industrias que la están pasando mal, como es el caso del sector hotelero y los restauranteros, que dependen mucho del turismo, grupo al que el gobierno abandonó y ahora no hay empleos entre los meseros, no hay financiamiento para estos negocios y han desparecido.

“Morena le teme a la inversión, odia a los empresarios y no quieren ser intermediarios para avanzar hacia la prosperidad”, externó.

En este sentido y tras darse a conocer que el documentalista tiene simpatía con Morena y recibió un préstamo por 150 millones de pesos, el legislador exigió a Bancomext dar a conocer al Congreso de la Unión, así como a la opinión pública, los criterios para que una persona física y/o moral pueda acceder a créditos de esta magnitud y recuperar sus empresas.

“No quieren dar apoyos a las Mipymes desde la Secretaría de Economía, pero eso sí, financian casas productoras que enchulan al Palacio Nacional. No buscan la forma de tener diálogo con los empresarios, pero sí invertir en bases electorales que le den proyección a la elección de este año”.

Mares Aguilar apuntó que su bancada quiere ayudar al gobierno a que haga las cosas bien, pero las estrategias focalizadas no funcionan, ya que los beneficiarios son únicos y no colectivos. “Basta de los amiguismos”, finalizó.