El empresario y filántropo británico Richard Branson inició este domingo su viaje hacia el espacio a bordo del avión VSS Unity, que despegó con éxito desde la base Spaceport America en el desierto de Nuevo México y regresó a las 10:40 am, tiempo del centro de México.

Tras un retraso de hora y media debido a las condiciones del tiempo, el avión espacial de la compañía Virgin Galactic despegó montado sobre la nave propulsora VMS Eve y con los seis miembros de su tripulación a bordo, incluido Branson, el fundador de la firma.

A lo largo de un vuelo de unos 90 minutos, el avión espacial VSS Unity alcanzó una altura de más de 88 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, donde alcanzó la ingravidez y permaneció unos minutos antes de iniciar el descenso.

Después de toda una vida anhelando con ir al espacio, Branson viajó en su propio cohete con alas, su aventura más audaz hasta la fecha.

“Es un hermoso día para ir al espacio”, tuiteó Branson en la mañana, y también publicó una fotografía en la que aparece con el multimillonario y rival en el turismo espacial Elon Musk. El empresario tuiteó que el despegue estaba programado para las 10:30 de la mañana (hora de la costa este de Estados Unidos).

Branson, siempre mediático, hizo la cuenta regresiva para el despegue a través de Twitter. Para él, el breve viaje de ida y vuelta es una forma de afianzar la confianza en su empresa de turismo espacial, no sólo para las más de 600 personas que ya han reservado un viaje de placer, sino también para otras que están pensando en desembolsar cientos de miles de dólares para tener la oportunidad de salir de la atmósfera terrestre.

El londinense y fundador de Virgin Atlantic Airways, y que cumple 71 años dentro de una semana, no iba a volar sino hasta dentro de las próximas semanas. Pero se sumó al vuelo luego de que el multimillonario Jeff Bezos anunció planes de viajar al espacio en su propio cohete desde Texas el 20 de julio.

El viaje suborbital inició un mes histórico para el futuro del turismo espacial, con Branson buscando demostrar las capacidades de Virgin Galactic nueve días antes de que Bezos planee volar en un cohete fabricado por Blue Origin, su empresa espacial. Ambas compañías imaginan negocios que atiendan a turistas adinerados dispuestos a pagar mucho dinero por un corto periodo de ingravidez y una vista inolvidable de la Tierra y los cielos.

Virgin Galactic ha dicho que reanudará la venta de boletos después de los vuelos de prueba del verano, y los ejecutivos señalaron que las tarifas serán más altas que el precio anterior de 250,000 dólares por asiento.

Fuente: EFE, AP y Bloomberg