Por segundo día consecutivo, la oposición evitó este jueves que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, convocara a un tercer periodo extraordinario de sesiones en las cámaras de diputados y senadores, con el fin de analizar y, en su caso, aprobar el proyecto de dictamen de la Ley Federal de Revocación de Mandato.

A Morena y sus aliados, de nueva cuenta, les faltó un voto para lograr las dos terceras partes que se requerían. Desde temprano, el llamado “bloque de contención” integrado por el PRI, PAN, PRD y MC adelantó que votaría en contra y los 13 legisladores presentes fueron suficientes para evitar la aprobación de dicha ley, en la se aprobarían las reglas secundarias.

El presidente de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente, Oscar Ramírez Aguilar, dio por concluido el trámite y ordenó desecharlo, archivarlo y enviarlo a la Primera Comisión. Citó a sesión a distancia el próximo miércoles 25 de agosto, última de la actual legislatura.

Con esta decisión, también se desechan los dictámenes para reformar reformas la Ley de Juicio Político y la Ley Orgánica de la Armada de México.

Al emitir su voto, la senadora morenista, Lucía Tasviña adelantó el Grito de Independencia y arengó: ¡Viva el mejor presidente de México!, ¡Viva la cuarta transformación!, ¡Mueran los neoliberales conservadores!, ¡Fuera Lorenzo Córdova, del INE!

En la discusión, los legisladores panistas reiteraron que el tema de revocación de mandato surgió de una obsesión del Presidente de la República y no de la responsabilidad legislativa de quienes tienen que cuidar que esta forma de participación se realice garantizando el beneficio que supone una consulta de tal importancia, de tal delicadeza y de tantas implicaciones para la estabilidad y la gobernabilidad del país.

Coincidieron con el PRD, MC y PRI en el sentido de que el principal problema es la pregunta que deberá responder la ciudadanía, pues Morena elimina la “pérdida de confianza” por la palabra de “continuidad”.

“¿Estás de acuerdo con que el licenciado Andrés Manuel López Obrador, presidente de los Estados Unidos Mexicanos, continúe ejerciendo el cargo hasta que concluya su mandato?”, es la pregunta planteada por el senador de Morena, Ricardo Monreal en su iniciativa.

Para el senador morenista, César Cravioto la oposición al extraordinario para aprobar la Ley Federal de Revocación de Mandato, es porque quieren que sea el Instituto Nacional Electoral el que redacte los reglamentos sobre ese proceso de participación ciudadana.

Sin embargo, la senadora panista, Xóchitl Gálvez pidió a Morena no equivocarse, lo que la gente quiere son medicinas, empleos, vacunas, seguridad; cosas que este gobierno no les ha garantizado.

La diputada María de los Ángeles Huerta, destacó que Morena está comprometido con la creación de leyes que beneficien verdaderamente al país y no leyes que sólo se aprueban para beneficiar a grupos.

Kenia López Rabadán, senadora panista, dejó en claro que no avalarían un periodo extraordinario por el “capricho” del presidente López Obrador, y sí de los instrumentos de participación ciudadana como la revocación de mandato.

“Le decimos a López Obrador: Ya deje de ofender desde las mañaneras a este poder legislativo. Ya deje de meterse con las y los legisladores de oposición, póngase a trabajar y deje de estar preocupado por estar en la boleta y mejor de darle respuesta a los mexicanos de los verdaderos problemas que requieren”, exigió la senadora.

El diputado petista, Gerardo Fernández Noroña criticó a la oposición al señalar que no llega ni a “cascaciruelas, pandilla de simuladores. No vienen a legislar, sino a poner piedras en el camino al compañero presidente”.

Para el senador perredista, Juan Manuel Fócil, esta nueva convocatoria requiere consenso, por lo que subrayó que avalan la expedición de la revocación de mandato, pero no bajo un proceso alejado del diálogo y del acuerdo de los diversos grupos parlamentarios.

El diputado por Morena, Rubén Cayetano reiteró que el Congreso, en materia de revocación de mandato, está bajo la situación de omisión legislativa; sin embargo, votar a favor o en contra un tercer periodo extraordinario, no es un asunto de maniqueo, no es cuestión ni de generosidad ni de mezquindades, es un tema de responsabilidad legislativa y congruencia política.