La vicepresidenta de Estados UnidosKamala Harris, tomó juramento este jueves a Ken Salazar como el nuevo  embajador de ese país en México, después de que fuese confirmado para el cargo por el Senado en agosto.

Durante el acto, que tuvo lugar en la oficina de ceremonias de la Vicepresidencia, los funcionarios no contestaron ninguna pregunta de la prensa.

Salazar, que se convirtió el pasado 11 de agosto en el primer nominado a embajador por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en lograr el aval del Senado, será la primera línea de contacto con el gobierno del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, en medio de una nueva crisis migratoria en la frontera.

Con 66 años, Salazar reemplazará a Christopher Landau, quien dejó el puesto en enero pasado, cuando el ahora expresidente Donald Trump concluyó su periodo (2017-2021). La representación de Estados Unidos en México es liderada actualmente por la encargada de negocios, Stephanie Syptak-Ramnath.

El nuevo representante diplomático estadounidense fue secretario del Interior durante el primer mandato del expresidente Barack Obama (2009-2013) y senador por Colorado entre 2005 y 2009, estado donde también ejerció como fiscal general.

Con su elección como senador hizo historia al convertirse en ese entonces en el primer latino demócrata elegido para el Senado desde 1972.

El ahora embajador se ha descrito como “mexicano-estadounidense”. Nació en Colorado y se crió en una zona conocida como el Valle de San Luis, que colinda con el vecino Nuevo México y se convirtió en el hogar de los primeros colonos mexicanos y españoles que llegaron en 1598.

Biden encomendó a Harris la misión de frenar la migración ilegal procedente del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Guatemala y Honduras), una labor en la que México tiene un papel crucial como país de tránsito y vecino de Estados Unidos.

Desde su llegada al poder, Biden ha enfrentado un aumento en el número de migrantes indocumentados que, pese al cierre de las fronteras, intentan llegar a territorio estadounidense en medio del difícil panorama que enfrentan sus países tras la pandemia de la Covid-19.

Fuente: EFE