Con base en su inteligencia, Malintzin, conocida como Malinche, se convirtió en la protagonista de lo que hoy conocemos como la Conquista. Sin ella la historia sería completamente diferente, mucho más violenta, sostuvo el escritor Pedro J. Fernández, en el marco de la Feria Internacional del Libro Estado de México (FILEM). 

Al presentar Soy Malintzin, novela de su autoría publicada por la Editorial Grijalbo, el también autor de Yo DíazIturbide: El otro padre de la patria y Querido Don Benito, así como Había una vez mexicanas que hicieron historia, consideró que las mujeres, a pesar de ser protagonistas de la historia de nuestro país, han sido borradas, sacadas de los libros y cuando están ahí es en un mundo muy pequeño. 

En el Foro Gilberto Owen de la FILEM, donde estuvo acompañado del escritor mexiquense Heber Quijano, abundó que en este caso, Hernán Cortés y Moctezuma son los representantes de los dos mundos, pero ella, regalada a los 14 años al conquistador para su uso y disfrute, crea el puente entre ambos mundos, entre ambas culturas, vincula. 

“Es la primera diplomática de nuestro país y, por supuesto, la madre del mestizaje, no por ser madre de Martín Cortés, que, por cierto, no es el primer mestizo, sino porque nace con una identidad indígena, en los límites del territorio mexica y maya, por eso habla náhuatl y maya, y empieza a entender la cultura de los españoles. Luego de la caída de Tenochtitlan, vive con la cultura que creció y con la que aprendió”, dijo. 

En esta feria de la industria editorial organizada por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), en conjunto con el Gobierno del Estado de México y el Ayuntamiento de Toluca, Pedro J. Fernández afirmó que decidió escribir esta novela histórica en primera persona debido a que desde la Independencia hasta la actualidad, Malintzin ha sido depositaria de múltiples adjetivos, víctima de la cultura machista.  

“Si yo iba a hablar de Malintzin tenía que encontrar su voz y así descubrí que lo que da fuerza a su identidad es el uso de la palabra. Un personaje que se distinguió por usar las palabras, por tener una voz propia y una identidad, necesitaba contar su propia historia”. 

A pesar de ello, indicó, no la hemos dejado contar su propia historia y le seguimos añadiendo mitos y motes que tienen que ver más con nuestro machismo que con el personaje. 

Permitir que ella cuente su historia nos ayuda a entender un poco más quién era, le permite recuperar su dignidad como una mujer que hizo lo necesario, utilizar las lenguas, para sobrevivir a la guerra, al choque de dos culturas, concluyó el escrito.  

Cabe mencionar que para acudir a la feria, que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones y Exposiciones del Estado de México, está disponible, gratuitamente, el FILEMbús. Los horarios y rutas pueden consultarse en las redes sociales de la UAEM.