Estados Unidos autorizó el viernes la vacuna anticovid de Pfizer-BioNTech para niños de 5 a 11 años, allanando el camino para una nueva etapa de la campaña de inmunización que concierne a 28 millones de personas.

Esta autorización de emergencia otorgada por la Agencia Federal de Medicamentos (FDA) se produjo tras una cuidadosa revisión de los resultados de ensayos clínicos realizados por Pfizer en varios miles de niños.

«Como madre y como médico, sé que los padres, cuidadores, maestros y niños han estado esperando ansiosamente esta autorización», dijo Janet Woodcock, comisionada interina de la FDA, en un comunicado.

«Vacunar a los niños pequeños contra el covid-19 es un paso adicional hacia el regreso a la normalidad», añadió.

Un comité de expertos independientes respaldó el martes la inmunización de los niños entre 5 y 11 años con la vacuna de Pfizer, que en los ensayos clínicos demostró una eficacia de 90,7% en la prevención de formas sintomáticas del covid-19 en esa franja etaria.

Antes de que comience la inoculación, un comité de expertos de los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades (CDC) se reunirá la semana entrante para dar su opinión y publicar sus recomendaciones; paso final del proceso.

Sin efectos graves

Pfizer y su socio BioNTech anunciaron esta semana que el gobierno estadounidense había comprado otras 50 millones de dosis en el marco de la protección de los niños, incluyendo eventualmente a los de menos de 5 años.

La seguridad de la vacuna se estudió en más de 3.000 niños y no se detectaron efectos secundarios graves.

En este grupo etario, la vacuna se aplica en dos dosis de 10 microgramos con una separación de tres semanas entre una y otra. La dosis es de 30 microgramos para los más grandes.

El covid severo es más raro en niños que en adultos, pero no es inexistente.

Según los CDC, hubo 8.300 hospitalizaciones por covid de niños de entre 5 y 11 años desde el inicio de la pandemia y 146 muertes.

También se registraron más de 5.000 casos pediátricos de síndrome inflamatorio multisistémico en niños (MIS-C), una complicación posterior al covid rara pero muy grave, que incluye 46 muertes.

Las autoridades sanitarias continuarán monitoreando los efectos secundarios potencialmente muy raros, como miocarditis y pericarditis (inflamación del corazón e inflamación alrededor del corazón).

Los ensayos clínicos fueron demasiado pequeños para detectar estos casos, pero la hipótesis es que serán extremadamente raros, pues se cree que están relacionado con los niveles de testosterona.

En los adolescentes varones y adultos jóvenes, el grupo más afectado, los efectos ocurren principalmente después de la segunda dosis de una vacuna de ARNm en unas pocas docenas por millón. La mayoría de los casos se han resuelto por completo.

Más allá de proteger la salud de los niños, los epidemiólogos creen que vacunar a este grupo ayudará a poner fin a las interrupciones en la escuela y otras actividades.

Fuente: AFP