El Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta el reto de ampliar el monitoreo a todo el contenido informativo o desinformativo que efectivamente llega a la mayoría de la sociedad mexicana, aseguró el Consejero Uuc-kib Espadas. 

Durante su participación en el Foro “El papel del monitoreo noticioso en el modelo de comunicación política”, reconoció que actualmente los canales de comunicación que se incluyen en este ejercicio -radio y televisión- han perdido mucho espacio en las audiencias ante la irrupción de nuevos medios en internet, así como de las redes sociales.  

“Hace 15 años podíamos monitorear las noticias que llegaban a una mayoría. Esta proporción hoy ha disminuido porque mucha de la comunicación noticiosa, de opinión y, hay que decirlo, de noticias falsas, se mueve a través de las redes sociales”, expuso. 

El Consejero Espadas reflexionó que este amplio volumen que hoy queda fuera de toda vigilancia es en gran medida porque rebasa las capacidades actuales de monitoreo, no sólo porque el aparato no está diseñado para eso, sino porque tiene complejidades propias, independientemente de las implicaciones legales para poder hacerlo.

Rechazó que la vigilancia de la autoridad limite la libertad de expresión ya que de ninguna manera el monitoreo busca imponer pautas de comunicación, contenidos o algún sentido de la información que se difunde. 

“Simplemente se trata de saber qué se dice, en qué tono y qué tratamiento reciben por parte de los medios de comunicación los distintos actores políticos y electorales, esto de ninguna manera impone obligaciones o mucho menos algún tipo de restricción a la libertad de expresión que, afortunadamente sigue intacta en nuestro país”, sentenció.

En este sentido, el también presidente del Comité de Radio y Televisión se pronunció a favor de que el modelo no tenga un carácter normativo en términos de las opiniones vertidas como sucede hasta ahora.

El derecho a la información y las audiencias en el monitoreo de medios en elecciones

Durante la primera mesa, el Coordinador Nacional de Comunicación Social del INE, Rubén Álvarez Mendiola, destacó la importancia del papel del monitoreo noticioso en el modelo de comunicación política y en especial el tratamiento que los medios de comunicación dan a las coberturas electorales. 

Se abordó la utilidad de conocer las posturas editoriales de los medios de comunicación como una forma de informar a los ciudadanos sobre su tendencia política, así como la utilidad del propio monitoreo para identificar el cumplimiento de la veda electoral y de la prohibición de diversos actores para irrumpir en el modelo de comunicación política vigente. 

Las especialistas Beatriz Solís, de la Asociación Mexicana de Defensorías de Audiencias, y Adriana Solórzano, académica y ex defensora de audiencias UAM Radio, hablaron sobre el derecho que tiene la ciudadanía a la pluralidad de la información, así como a identificar con claridad cuándo se trata de propaganda o de alguna investigación periodística o noticia.

En este sentido, los Directores de Animal Político y Radio Educación, Daniel Moreno y Gabriel Sosa, respectivamente, coincidieron en la necesidad que existe de autorreflexión por parte de los propios medios de comunicación como una forma de reconocer el papel que juegan en el fortalecimiento de la cultura democrática y el pluralismo. 

El impacto de los medios de comunicación en el voto informado

Al moderar la segunda mesa del Foro, Patricio Ballados recordó que anteriormente la cobertura en los medios de comunicación tendía a invisibilizar a cualquier partido o candidatura que no fuera del partido oficial, una tendencia que gradualmente se revierte. 

Ello, dijo, ha derivado en que durante las últimas elecciones se puede observar que las coberturas tienden a ser más equilibradas, por lo que cuestionó a los ponentes sobre la pertinencia de mantener  o ampliar el monitoreo en los espacios que se vigilan, así como en nuevos medios de comunicación.    

Los periodistas Leonardo Curzio y Gabriela Warkentin reconocieron que si bien el monitoreo incidió directamente en la inclusión de las voces de la oposición, que implicó un cambio de la discusión pública, la herramienta debe evolucionar considerando las nuevas formas de comunicación que responden a los hábitos de consumo de la ciudadanía. 

En esta mesa, representantes de los partidos políticos con registro a nivel nacional analizaron y discutieron las opiniones vertidas tanto por el monitoreo que realiza el INE, como las reflexiones que se presentaron anterior en donde se habló la necesidad de considerar incluir las redes sociales en su estudio y ampliar las variables que se analizan.

Entre los representantes que asistieron se encuentran Enrique Guzmán Torres, del PAN; Alisson Botello Mora, del PRI; Federico Staines Sánchez Mejorada, del PRD; Jesús Estrada Ruiz, del PT; Guillermo Cárdenas González, de Movimiento Ciudadano; Sandra Edith Alcántara Mejía, de Morena y Sara Soto García, de Redes Sociales Progresistas.

Metodologías de monitoreo de noticieros en los procesos electorales. ¿Qué funciona y qué se puede mejorar?

El origen del monitoreo se remonta a 1994, aunque la herramienta tal y como la conocemos inició en las elecciones de 2009 con cinco variables a las que se han sumado elementos novedosos en cada uno de los procesos electorales, como es el tema de violencia política de género. 

Al respecto, la Coordinadora de Gestión y Seguimiento de la Dirección de Prerrogativas y Partidos Políticos, Ana Paola Mendoza, cuestionó si las variables con las que actualmente se realiza este ejercicio cubren las necesidades informativas, de análisis y si son realmente útiles a la ciudadanía. 

El académico Manuel Alejandro Guerrero, de la Universidad Iberoamericana, señaló que, si bien en la metodología no se prevé la valoración de los espacios de opinión, análisis, debate y espectáculos en aras de la libertad de expresión, resultaría importante que se realice sin limitar la libertad de expresión, para dotar de mayores elementos a la ciudadanía. 

Carlos Muñiz Muriel, de la Universidad Autónoma de Nuevo León coincidió con que la revisión es muy superficial considerando que lo importante es el contenido que se transmite a la ciudadanía, a pesar de que reconoció la importancia de que este análisis se haga de forma muy cuidadosa. 

En este sentido, estuvieron de acuerdo con que el monitoreo debe ampliarse hasta desarrollar un análisis cualitativo en los contenidos que son identificados, pero también incluir lo que sucede en las redes sociales y generar bases de datos más robustas que permitan un estudio más a fondo.